ROCE DE OPINIONES
Periodismo sin condiciones
Escribe Juan Manuel Morales Parra
CEPEDA Y ABELARDO ENCENDIERON MOTORES PARA ALCANZAR LA PRESIDENCIA
En una pista electoral incendiada, con arengas llenas de agravios entre
Cepeda y De la Espriella, azuzando al pueblo y acercándonos a un estallido
social de grandes proporciones, se encendieron los motores en esta segunda
vuelta con rumbo a la Presidencia de Colombia. ¡Qué horror de campaña!
Cerca de once millones de colombianos salieron a votar el pasado domingo
en contra de un gobierno que ha permanecido en el poder desde hace cuatro años,
ratificando la fuerza que ha tomado el voto manipulado, sin el conocimiento
profundo de la política de estado; simplemente, las urnas se llenaron de
pasiones y no de convicciones.
Después de las elecciones del 31 de mayo, Cepeda afirmo: “El proyecto
político de Abelardo es el regreso al pasado parapolítico, narcotraficante,
mafioso, plutocrático y corrupto” asociándolas con prácticas de “fascismo
mafioso” y clientelismo.
Ojalá que, los candidatos cambien el discurso de odio y lo centren en una
oratoria repleta de proyectos que beneficien a los colombianos y que
permanezcan en el tiempo. Sin embargo, quedan muchas dudas sobre los cambios
estructurales que se puedan presentar en un País lleno de desigualdades y
pobreza como el nuestro.
De otro lado, los 10.366.143 votos a favor de Abelardo De la Espriella
muestran el apoyo a un candidato que presume ser independiente y que acabará
con la corrupción.
Lo único claro de la pasada jornada electoral es que, Paloma Valencia de
la coalición Gran Consulta por Colombia, quien era firme favorita para llegar a
la segunda vuelta, sumó 1.639.685 votos, (6.92%) y con esa votación se
chamuscó.
varias encuestas indicaban que, Iván Cepeda y Paloma Valencia se
enfrentarían en segunda vuelta presidencial.
Los votos obtenidos por Paloma Valencia demuestran que, faltó robustecer
la maquinaria respaldada por el ex - presidente Álvaro Uribe Vélez. Igualmente,
se notó el paupérrimo apoyo de la élite del Partido Centro Democrático.
La gran sorpresa de los comicios en la primera vuelta celebrada el 31 de
mayo la dio Abelardo de la Espriella, quien superó a Iván Cepeda por 662.222
votos.
La muy baja votación de Claudia López, quien era favorita hace cuatro
años es la otra nota destacada en la pasada jornada electoral.
En esta segunda vuelta, tanto Iván Cepeda, como Abelardo de la Espriella,
deben restructurar sus estrategias de marketing político, dejando de lado los
odios y añadiendo propuestas que enamoren a los abstencionistas.
La competencia de Cepeda y Abelardo es superar los once millones de
votos para ganar la Presidencia de Colombia.
La meta de Iván Cepeda era triunfar en primera vuelta, y aunque, sumó
9.703.921 votos, le faltaron más de 2.000.000 de sufragios para alcanzar su
objetivo.
El desafío para el Pacto Histórico será colosal: primero: conquistar dos
millones de votos, convenciendo a los indecisos de derecha, a los
abstencionistas y a todos los jóvenes para que llenen las urnas el próximo 21
de junio y así evitar que Abelardo de la Espriella sume. Segundo:
aniquilar la política tradicional.
Cepeda requiere con urgencia robustecer pactos con otras organizaciones.
Entre tanto, Abelardo de la Espriella centra su candidatura presentando
la propuesta de eliminar la “robadera” y acabar con los “políticos ladrones”
“bandidos” “sinvergüenzas”. El discurso de Abelardo, lo hace ver como un
político charlatán y populista y en algunos casos como una persona que “respira
odio” y resentimiento, convirtiendo su candidatura al estilo acto circense,
lleno de ilusionismo, prometiendo cosas irrealizables, como: acabar con la
corrupción y la violencia. Con ese discurso primario y demagogo, De La
Espriella corre el riesgo de espantar a su electorado.
Abelardo, así diga que no, tendrá que unirse a los políticos de siempre.
Otra gran verdad: el ganador de la segunda vuelta presidencial tendrá
que hacer cambios fundamentales, para que así, el
pueblo colombiano note que valió la pena votar por ideales políticos
y no por una pasión desenfrenada.
La segunda vuelta se realizará el domingo 21 de junio, anhelando que, el
panorama político en Colombia no se polarice con mayor fuerza.
En la próxima columna Roce de Opiniones… ¡Espérenla!



