domingo, 12 de abril de 2026

POLARIZACIÓN ENFERMIZA Y TÓXICA

ROCE DE OPINIONES

Periodismo sin condiciones

Escribe Juan Manuel Morales Parra

POLARIZACIÓN ENFERMIZA Y TÓXICA


Claramente, quedan 49 días para los comicios presidenciales en la República de Colombia.

Estas elecciones en primera vuelta están inmersas en un ambiente sombrío, con una sobrecarga de aborrecimiento entre los mismos colombianos. El cual, se patentiza con el incremento enfermizo de polarización, lleno de fanatismo descontrolado entre la extrema derecha y la extrema izquierda, impulsado por la indiferencia y la apatía de aquellas veletas que se acomodan en los partidos políticos de “centro”.

Es tanta la ceguera de los fanáticos, que no alcanzan a ver sino a tres candidatos: Iván Cepeda Castro, Abelardo Gabriel de la Espriella Otero y Paloma Susana Valencia Laserna, y no tienen en cuenta a: Claudia Nayibe López Hernández, Sergio Fajardo Valderrama, Mauricio Lizcano Arango, Luis Gilberto Murillo Urrutia, Miguel Uribe Londoño, Roy Leonardo Barreras Montealegre, Sondra Macollins Garvin Pinto, Raúl Santiago Botero Jaramillo, Gustavo Matamoros Camacho y a Carlos Eduardo Caicedo quienes también están participando de esta contienda electoral.

Ese apasionamiento politiquero y repugnante que se vive entre la misma población colombiana, ha perturbado los principios y los valores de muchos ciudadanos.

La actitud dominante de algunos de esos políticos que llegan al poder ejecutivo, legislativo o judicial, y la postura arrogante de aquellos que fanfarronean ocupando estos poderes y que miran de soslayo la cruda realidad de desigualdad que existe en Colombia, hace que tome fuerza el odio colectivo sin ningún tipo de consideración, generando la cultura del rencor y aumentado la satisfacción del sufrimiento ajeno.

¿Cómo puede un pueblo odiarse entre sí, en donde el hambre, la desigualdad y la misma desolación alberga a millones de compatriotas? ¿Por qué tanta rabia? ¿Por qué nos aborrecemos? ¿Acaso no vivimos en el mismo territorio? ¿Cuándo y por qué se gestó ese esperpento de furia en la idiosincrasia colombiana? ¿Por qué se engordó el odio entre los unos y los otros? ¿Será afección directa del mapa genético de esta raza? La respuesta a estos interrogantes, sin duda alguna: inconformismo, opresión y fanatismo, sin idearios o sin el conocimiento claro de los asuntos políticos de una nación. Además, intolerancia arcaica sin pensamiento crítico. Igualmente, la manipulación de las emociones a través de imágenes violentas e informaciones falsas transmitidas por diferentes redes sociales que conducen a prácticas sociales violentas, acrecentando la adoración a la muerte.  

La peor pandemia que ha contagiado a un sinnúmero de colombianos y que se ha convertido en una patología crónica es: el odio, para lo cual no existe vacuna.

Si ese padecimiento se arraiga en nuestro País, puede convertirse en un Estado dictatorial, similar a lo sucedido en otros Países gobernados por militares, tiranos y autoritarios.

Desear que, esa polarización enfermiza y ese fanatismo tóxico y politiquero, arraigados durante muchos años en Colombia, no nos lleven a esos sistemas dictatoriales.  

El deber es actuar con sensatez, más con la razón que con las pasiones.

La mejor artillería para derrotar la guerra, la violencia desmedida y el odio que padece nuestra amada Colombia es recuperar el amor por la vida y fortalecer la solidaridad con nuestros semejantes y así acabar con esa sociedad del mutuo odio, posibilitando la disminución de la brecha de la desigualdad logrando una verdadera reconciliación.

Aprendamos a convivir en medio de las diferencias. Con odio no se dialoga.

Salgamos a derrotar ese monstruo del odio para que todos vivamos en paz.

El inconformismo se expresa saliendo y acercándose a las urnas a elegir bien, sin ningún tipo de presiones.

¡Que viva la democracia y el amor entre los colombianos!


SONAJAS POLÍTICAS 

EDILES DE MANIZALES RECIBEN REMUNERACIÓN


El 4 de marzo de 2021, y después de varios años de debates en el Congreso de la República, se aprobó la Ley Nº 2086 mediante la cual, y en su Artículo 1º reconoce la actividad Constitucional y legal que desarrollan los miembros de las Juntas Administradoras Locales, y autoriza a los alcaldes reconocer honorarios a los ediles de nuestro País. Además, esta Ley faculta a los mandatarios locales, regular su funcionamiento.
El Artículo 2º modifica el artículo 42 de la Ley 1551 de 2012 y adiciona:

ARTÍCULO 42 J.A.L. En cada una de las comunas o corregimientos habrá una J.A.L. integrada por no menos de tres (3) ni más de nueve (9) miembros, elegidos por votación popular para periodos de cuatro (4) años, que deberán coincidir con el periodo del alcalde y de los Concejos municipales.

Los honorarios se establecerán por iniciativa de los alcaldes, presentando ante el Concejo de cada municipalidad, los proyectos de acuerdo ajustados a dicha Ley.

El 15 de agosto del año 2.021 en sesión celebrada en el Concejo de Manizales, los cabildantes pertenecientes a las Comisiones Segunda y Tercera aprobaron el Proyecto de acuerdo Nº 055 por medio del cual se autorizó al alcalde de Manizales, pagar a los ediles activos del área urbana y rural los honorarios respectivos. igualmente, el 19 de agosto de ese mismo año y en sesión plenaria se aprobó el reconocimiento de honorarios a los ediles.

Los honorarios para los miembros de las Juntas Administradoras Locales no podrán superar las dos (2) Unidades de Valor Tributario (U.V.T) por asistencia a las sesiones plenarias y a Comisiones, (80 sesiones ordinarias y 20 sesiones extraordinarias en el año). Esto equivale a lo siguiente: la Unidad de Valor Tributario (U.V.T.) para el año 2026, está en cincuenta y dos mil trescientos setenta y cuatro pesos ($52.374=). Como el alcalde Jorge Eduardo Rojas Giraldo, en el mes de enero de 2024, presentó ante el Concejo un proyecto para incrementar a dos (2) unidades (U.V.T) y el cual fue aprobado en sesiones ordinarias, cada edil recibirá por sesión asistida, la suma de: ciento cuatro mil setecientos cuarenta y ocho pesos M/cte. ($104.748=).

Haciendo la operación matemática, el valor promedio mensual que percibirá un edil será de: ochocientos setenta y dos mil novecientos pesos M/cte. ($872.900=); siempre y cuando cumpla lo que exige la Ley.

La ausencia injustificada en cada periodo mensual de sesiones o por lo menos a la tercera parte de ellas, excluirá al miembro de la J.A.L de los beneficios contemplados en el Artículo 2º de la presente Ley.

El soporte económico del cual se genera la financiación de los honorarios, debe ser de los ingresos corrientes de libre destinación que el municipio tenga establecidos en su respectivo presupuesto.

Parágrafo 3º En los Concejos de gobierno municipal deberá convocarse al representante de las J.A.L. escogido por estas entre sus presidentes, quien tendrá derecho a voz.

El Gobierno Nacional, junto con las gobernaciones y los municipios, adelantarán programas de capacitación y formación para los miembros de las JAL en las diferentes comunas y corregimientos del país, con el ánimo de asegurar el conocimiento necesario en el cumplimiento de sus funciones.

El proyecto de acuerdo Nº 055 ajustado a la Ley 2086 de marzo 4 de 2021 empezó a regir desde el 1 de enero de 2.022.

¡Ojalá! Que, los ediles hagan un verdadero control político, y sirvan de ejemplo para aquellos concejales que se acomodan por intereses particulares.

Si anteriormente, los ediles no recibían honorarios y había una masiva participación de candidatos a las JAL, ahora que reciben honorarios, ¿Cuántos candidatos se presentarán a las JAL en las elecciones territoriales de 2027?

En la próxima columna Roce de Opiniones… ¡Espérenla!


No hay comentarios:

Publicar un comentario

POLARIZACIÓN ENFERMIZA Y TÓXICA

ROCE DE OPINIONES Periodismo sin condiciones Escribe Juan Manuel Morales Parra POLARIZACIÓN ENFERMIZA Y TÓXICA Claramente, quedan 49 d...